Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una
herramienta persuasiva que nos permiten mantenernos
en continua comunicación con los distintos sucesos
sociales, políticos y económicos tanto a escala
nacional como internacional
Los medios de comunicación existen desde hace muchos
siglos y siempre van cambiando con el paso del tiempo
y con mayor avance tecnológico.
En el siglo XV la gente que todavía usaba para
comunicarse las señales de humo, las palomas mensajeras,
los manuscritos y otros.
En la actualidad, los medios electrónicos se combinan
con los impresos y la telemática, así como con los
graffitis de las paredes urbanas, los altavoces en
barrios y otros.

En esencia, los medios de comunicación son diversos
y su acceso es cada vez más popular, aunque siempre
han habido medios que son restringidos a clases sociales
pudientes y a jóvenes impetuosos que buscan en ellos
una fuente nueva de información y valores.
Características de los medios de comunicación:
Los medios de comunicación constituyen el origen de la
denominada cultura de masas, de donde se nutre cultural
e intelectualmente un alto porcentaje de la población,
lo que hace que la estructura social sea más homogénea.
Son generadores de nuevas tendencias sociales, desde las
actitudes políticas hasta las normas o los valores
pasando por las modas o las necesidades de consumo.

Se presentan como el gran escaparate publicitario,
estableciéndose como herramientas imprescindibles del
desarrollo comercial y económico.
Favorecen el intercambio de ideas, promoviendo el
conocimiento de otras culturas y realidades y enriqueciendo
y diversificando las realidades locales, edificando la
llamada aldea global.
actuales
La tecnología avanza sin mesura, arrastrando a otras muchas disciplinas, y lo que antes nos parecía cosa de ciencia-ficción ahora es real o está muy cerca de serlo. La paradoja es que el ritmo cada vez se acelera más y es difícil saber qué nos depararán los proóximos años. El afamado Dr. Michio Kaku tiene sus propias ideas sobre cómo cómo será la vida dentro de tan sólo un par de décadas, el día a día de cualquier persona. Realidad Aumentada, nanotecnología y conexión total, suficientes para llevar a cabo la revolución digital.
El doctor en física teórica de la Universidad de Nueva York Michiu Kako trata de mantenerse apegado a la realidad a la hora de hacer predicciones para el futuro. Sin embargo, la tecnología que hasta hace muy poco era considerada como algo futurista está actualmente o en investigación o incluso en pruebas. Por ello a cada idea ‘descabellada’ el investigador le pone el nombre de la empresa u organismo público que lo está desarrollando.
Las telecomunicaciones en la persona
La Realidad Aumentada será la palanca que impulse al ser humano a una sociedad repleta de conocimientos. Sin necesidad de alterar su cuerpo, solamente con una conexión a Internet, se tendrá acceso a toda la información tanto para el aprendizaje, como para el trabajo o para el ocio.
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En 10 o 20 años, cuenta el profesor Kaku, los cristales de las gafas o incluso unas lentillas servirán de pantallas para completar la información que el mundo real transmite. Un turista viajará a Roma y podrá ver a las legiones luchando o las viejas construcciones. Por otra parte, servirá como complemento a la información personal, ya sea para subtitular a tiempo real a personas que hablan en otra lengua o para recordar, mediante reconocimiento facial, de qué y cuándo conoces a esa persona que te está saludando y que no ubicas exactamente. Sin olvidar la enorme cantidad de usos militares, como por ejemplo para los pilotos de avión, que podrán ver efectivamente en 360º.
La habitación del futuro con comunicación sin interrupciones
Todo será mucho más simple dentro de unos años. Las teles serán transparentes, aunque proyecten imágenes 3D sin gafas. Es decir, una ventana. De hecho, cualquier superficie será una pantalla, algo que ya se está consiguiendo mediante varias investigaciones paralelas, una de ellas, la de Skin.
Pero irá más allá; gracias a su interacción, hablarle a la pared será como decir “espejito, espejito mágico”, y se cumplirá el deseo del usuario. El papel transformado en pantalla será tan barato como un folio actual. Se convertirá en doctor, en consulta rápida, en secretaria para ver la agenda o también en reproductor de vídeo al que se le puede pedir que en lugar de Humphrey Bogart el protagonista de Casablanca sea uno mismo.
No habrá escritorio porque el hardware deja de ser necesario. Bastará con escribir en cualquier sitio y el archivo se subirá a la nube. Y entonces, como si supiese a quién pertenece, seguirá a su propietario “a cualquier sitio y en cualquier momento. Es comunicación sin interrupciones”. Y tampoco es ciencia ficción porque ya existe, por ejemplo, en los laboratorios de Microsoft Research.
De la producción en masa a la producción personalizada
Salir a la calle tampoco será lo mismo dentro de 10 ó 20 años. Google sorprendía a propios y extrañ recientemente paseando por las autopistas de Estados Unidos sus coches autopilotados. Este desarrollo, conjunto con Toyota, es sólo el comienzo de un futuro que contempla sin atascos ni accidentes.
Ya en la calle, una de las tareas que serán más sencillas en el futuro según Kaku es la de comprar. La información almacenada permitirá pasar de la producción de masas a la producción personalizada para que aumente el grado de satisfacción del usuario. Por ejemplo, alguien llegará a una tienda y verá un modelo que le guste y le quede más o menos bien en función de su talla. Pero eso ya no será un obstáculo porque, al pagar, la tarjeta de crédito dirá a la fábrica que produzca ese modelo con unas medidas determinadas para su cliente.

